[ TIRAD SOBRE EL PIANISTA ]

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INFILTRADO

Hace poco más de una semana, un amigo cubano me puso en contacto, vía Telegram, con una añeja, amargada, purgada, pero todavía lúcida,  leyenda del comunismo castro-soviético: Pepucho Pilloviejo.

Aclaro, por pura formalidad, que este no es el nombre real del personaje; tampoco es el único que ha utilizado en su larga y poco fructífera  vida. Con certeza conocemos que ha tenido muchos y que el camuflaje patronímico ha sido una práctica habitual entre el rojerío: Stalin se llamaba Iosef; Lenin se llamaba Vladímir y, en Cuba, Blas Roca fue inscrito por sus padres –aunque no sé, Celaá, si ellos querían que les perteneciera- como Francisco Calderío. Lo de “poco fructífera”, y permítanme la tardía digresión,  es una referencia a la sufrida vida de los compatriotas de Pepucho, no para él, que vive en una magnífica casa, expropiada a algún malvado capitalista, en el ahora comunistocrático y antes aristocrático barrio de Biltmore, La Habana. ¿Me pueden explicar cómo es posible que mercenarios como Enrique Santiago puedan poner como ejemplo de algo positivo a un país que implantó una cartilla de racionamiento en 1962 que, todavía hoy, sigue activa? ¿Es eso progresismo o es, pura y simplemente, miseria alevosamente organizada (MAO, en la jerga comuñanga) para garantizar la sumisión?

Pero bueno, volvamos a mi telemático encuentro con Pilloviejo y a las razones que me llevaron a él. Servidor, intrigado por el disparate que para los intereses de la PP supone  la  agresiva política de Pablito el Castrado y su clueca gallinuela contra VOX , actuación que tan buenos dividendos está aportando a la honesta formación de don Santiago Abascal, pensó, entre razonables dudas,  que si lo que estábamos presenciando no sería una maestra combinación de ajedrez político, y que el agresivo –con don Santiago sobre todo- comportamiento de Castrado lo delataba como un infiltrado peón verde en las huestes azules. Cuando comenté esta idea con mi antes mencionado amigo cubano, este, en lugar de reírse como un loco, se quedó pensativo y me habló, por primera vez, de su tatarabuelo, ese al que hemos llamado Pilloviejo. 

Pilloviejo, y esto debe ser valorado muy seriamente por aquellos que no creen en las señales divinas, nació en un barrio de La Habana, llamado Guanabacoa, el 7 de noviembre de 1917 y desde muy joven se incorporó a las filas del cuasi nuevo Partido Comunista de Cuba, o para ser más preciso, a sus juventudes. Pilloviejo era guapo, simpático y hacía amistades fácilmente, y en el partido pensaron que era un elemento perfecto para ser infiltrado en las organizaciones enemigas. No quiero extenderme mucho, pero sí dejar constancia de que, entre 1934 y 1959, el entonces  joven Pepucho pasó por todas las organizaciones que no eran de izquierda, enviando, desde dentro, suculentos informes a sus conocidos y soviéticos jerifaltes. Desde el 59 hasta nuestros días ya sabemos que, aunque con diferentes caretas, se detuvo el tiempo y se creó un partido único que aspira a ser eterno. Entonces, el trabajo de nuestro pillo cambió y se dedicó a  la purga de las supuestas manzanas podridas –o para ser más preciso, guayabas- dentro del aparato rojo. Lo malo, para él, fue que también terminó “podrido”,  aunque le perdonaron la vida, por su ya entonces avanzada edad, y le garantizaron una cómoda existencia hasta el final de sus días porque, supongo, no se imaginaron que Pilloviejo sería más centenario que el ron.

Regresemos de nuevo al partido “telegrámico”: Pepucho, ayudado por una asistenta que no descarto sea una agente de la seguridad castrista, desde los primeros minutos me dejó  claras dos cosas: la primera, que él seguía muy de cerca lo que estaba ocurriendo en España; la segunda, que descartaba, radicalmente,  que Castrado –a su gallinita, deliberadamente,  la ignoró y no la mencionó en ningún momento- fuese un caballo verde. Con una risa divertida y saboteada por una tos preocupante, me dijo:  “Abascal es trigo limpio, no haría una jugada como esa… ¿Pero cómo no se te ha ocurrido pensar que PC (así denominó siempre al Castrado) pudiera ser un caballito rojo o un peoncito de Jorgito (por Soros)?” Confieso, ahora, que no me esperaba un comentario como ese, y mi ingenua reacción hizo reír, aún más,  al Pilloviejo que, creo, disfrutó de lo lindo explicándome durante un buen rato las técnicas de infiltración que él, tantas veces, utilizó.

Luego, tras terminar su ilustrativa lección, se puso serio, casi parecía que cabreado, y me gritó: “¡Métetelo en la cabeza : PC es un infiltrado rojo o es un pendejo!”

Entonces el turno de la risa pasó a mi lado y rematé: “¡Lo apuesto todo por lo de pendejo!”.

Nota: como ya se habrán imaginado, el personaje de Pepucho Pilloviejo es una invención…, si es que, señoras y señores, no hay rojo que dure cien años, ni gente que lo resista.

 

COMENTARIOS [0]
[ ocin ] ha dicho:
30-03-2021

Abascal explica muy claro, en COPE y también lo hace Monasterio en Telahinco:

[ wh ] ha dicho:
30-03-2021

El gran Garriga dando por saco a los indepes. ¡Qué bien!¡Arriba VOX!

[ wh ] ha dicho:
30-03-2021

Y, para constatar lo en el comentario anterior, una muestra de cómo actúa este par de pendejos:

https://gaceta.es/actualidad/casado-y-egea-entran-en-la-campana-del-4-m-con-un-sondeo-ficticio-contra-vox-20210330-1020/

[ wh ] ha dicho:
30-03-2021

Santiago Abascal deja, una vez más, bien claro cuál es la prioridad  de VOX para Madrid. ¡Qué diferencia con Pablito el Castradito!:

https://gaceta.es/actualidad/abascal-la-funcion-de-vox-en-la-campana-del-4-m-es-evitar-el-asalto-de-la-izquierda-a-madrid-20210330-1050/

[ ocin ] ha dicho:
29-03-2021

A ver si dejas hablar a los dirigentes de Vox cuando les llevas a tu programa, Federico Jiménez Losantos, y metes alguna pregunta de los seguidores que no sean progres. Gracias

¡Viva la España Viva!

[ ocin ] ha dicho:
29-03-2021

No os perdáis el Zascómetro de hoy

[ doncel ] ha dicho:
29-03-2021

Querida víbora: delicioso e instructivo relato para iniciar la Semana Santa. 

Has estado brillante.

Cascadooooooooo

Ven que te abraceeeeeee

[ NickAdams ] ha dicho:
29-03-2021

Con todo respeto, wh, pero creo que no has captado el mensaje indirecto que te envió Pilloviejo: el verdadero infiltrado en el PP (y sus acciones le delatan) es, nada más y nada menos, que la Gallinita Egea. El Pablete tiene vocación de marioneta... pendeja.