[ TIRAD SOBRE EL PIANISTA ]

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SOLO PODEMOS ECHARLOS UNA VEZ

La historia del intrascendente España-Macedonia ya se veía venir oyendo a los palmeros que comentaban el partido por la 1 de Televisión Española: la selección ha recuperado el gol, el juego y las sensaciones. Nada de nada, señores, no nos dejemos engañar por los de siempre, el partido de ayer fue mucho menos que un sparring con un boxeador rentado, parecía como si a Macedonia le hubiesen dicho cómo jugar para abrirle a España los caminos hacia su portería, o quizás, para ser positivo, su objetivo era entrenar a Pacosvki para los partidos que puedan resultar decisivos para sus intereses y daban este por amortizado. El que quiera tomar este partido como referente del estado actual del equipo del Marqués y el Santo, que no de España, va por mal camino.

Los chicos del bien conjuntado Bosko Gjurovski – y me refiero sólo a su vestimenta – salieron agresivos y metieron – si eso es posible – más miedo aún en la cabeza del Santo. Pero donde no hay, no hay, y el solitario gol de Macedonia llegó de la única forma que se me antojaba posible, de penalti. Luego de gol, que significó el 2-1, los de Bosko tuvieron sus mejores minutos, pero sólo fue un espejismo divertido que terminó cuando Busquets disparó desde fuera del área y el rebote en un jugador macedonio hizo imposible la parada a Pacovski, el mejor de los visitantes junto con Trajkovski, que ya es mucho decir. Antes, vinieron los goles de Ramos, de penalti y a lo Panenka, y otro de Paco Alcácer, en su debut oficial, a puerta vacía luego de jugada combinada de Cesc y Juanfran. El 4-1 llegó al comienzo de la segunda mitad, obra de Silva, para apagar cualquier esperanza de remontada Macedonia, dando por supuesto que esta existiese, y se cerró la manita con uno de Pedro, que lo había estado buscando toda la noche. C’est finie. 

Lo interesante de la noche, para mi, estaba en el Marqués Seleccionador y en el Santo Portero. Creo que en eso estábamos todos de acuerdo, porque tanto las cámaras de TV1 como los comentaristas palmeros tocaron el tema más de una vez. Tras este par de partidos de la supuesta nueva era delbosquiana parece claro que Casillas será el titular en los primeros partidos oficiales contra equipos de poca entidad y el entrañable Marqués le protegerá, como hizo ante Francia, metiendo a De Gea en los partidos no oficiales contra rivales de peso. Por el otro lado, nos seguirán vendiendo la burra de las milagrosas paradas del Santo, la eficaz gestión de vestuario del Marqués y su estrategia para llevar de nuevo a España a la victoria en la próxima Eurocopa. Ayer nos pareció ver otra cosa significativa por el modo en que Ramos se adjudicó el penalti cometido sobre Silva, tal vez la selección pueda terminar siendo una sucursal del vestuario del Real Madrid (o a la inversa, que también es posible) con Casillas y SR4 al mando de las acciones y de los entrenadores que, curiosamente, tienen un perfil de actuación muy parecido.  

La trayectoria de los últimos tiempos del Santo y del Marqués me recordó un cuento de Dashiell Hammett en el que un viejo y listo estafador engaña a sus sobrinos con su supuesta riqueza y bien representada avaricia para vivir a costa de ellos hasta su muerte. Como era un hombre con sentido del humor en su disputado y añorado testamento deja claro el engaño y les pide que se lo tomen bien y valoren su talento de actor. La cosa no llego a buen término – para el estafador, claro – porque por medio estaba Sam Spade,  empezaron a aparecer muertos y el testamento,finalmente, se leyó en vida. El viejo, en un último intento de picardía, quiso librarse de los crímenes pero no pudo. Como dijo Sam con probar uno de los asesinatos ya podemos ahorcarlo, y solo podemos ahorcarlo una vez.  En el Madrid,  los “asesinatos” han sido muchos, aquí ya hay, al menos muchos engaños. A mi me vale que se utilice cualquiera de sus muchas tropelías y fallos con tal de echar a Del Bosque y a Casillas. Total, sólo podemos echarlos una vez. Eso sí, estos de buen humor nada, tienen ambos una mala leche de campeonato.

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