[ TIRAD SOBRE EL PIANISTA ]

Blogs de MqM

FLORENTINO ESTA DESNUDO

El mayor error en la gestión deportiva del Real Madrid de los últimos veinte años se concretó ayer con el anuncio del fichaje de Diego López por el Milan de Berlusconi. Esa injusta salida por la puerta de atrás, sigilosa y miserable, de un canterano que ama los colores del club tanto como el que más y al que ha servido con correcta ejemplaridad bajo una presión que difícilmente pudiera ser soportada por muchos otros, será un eterno baldón que marcará para siempre la presidencia de Don Florentino Pérez. 

Para mí, y quiero pensar que para muchos madridistas, son más importantes los principios que las estrategias de los mercados de camisetas y champús. Y esos principios han quedado muy quebrantados cuando se ha priorizado, por criterios totalmente extradeportivos, la permanencia de un jugador acabado, como Casillas, frente a la un hombre que está mejor preparado, ahora, para defender la portería del Campeón de Europa. Y eso lo sabemos todos, y entre esos “todos”, incluyo al Presidente Pérez, a Casillas, a Ancelotti,  a Vecchi, a toda la apestosa prensa pro-casillista  y, para mayor peligro de Pérez, a muchos de los llamados piperos, que empiezan a abrir los ojos y empezarán a pedir cuenta a base de silbidos, como misiles, dirigidos al palco presidencial. Y también tendrá que protegerse de los que le caerán disparados desde las redes sociales madridistas, cada vez más influyentes únicamente porque enfrentan los problemas del Real Madrid con la honradez de los no comprados. 

¿Para qué sirve ser el club más rico del mundo si un presidente no puede permitirse el lujo de dejar en el banquillo a un vende-camisetas bien pagado? Para qué sirve tanto poder si no se puede neutralizar a un desestabilizador de vestuarios, a un echa-entrenadores que, para colmo, ya no es nada como jugador. La salida de Diego López ha demostrado que ese poder económico no sirve para las cosas que importan de verdad a los millones de aficionados del Madrid en el mundo entero: para montar el mejor equipo posible, en el que militen los mejores jugadores disponibles. El mensaje que se enviado a La Fábrica y a los jugadores actuales es nefasto: en el Real Madrid de Florentino Pérez tu valor se mide en términos de merchandising y respaldo mediático. 

Lo que más nos duele a muchos madridistas es que creímos que con la consecución de la Décima y la desastrosa situación del principal enemigo deportivo se terminarían las presiones y el Presidente Pérez podría – porque, al final, compramos la burra de que había aprendido de los errores de su primera etapa – limpiar el vestuario de indeseables y consolidar el proyecto que inició José Mourinho centrado, ante todo, en los méritos deportivos. ¡Qué equivocados estábamos! ¡Qué cara nos saldrá, a largo plazo, la alegría de la Décima! Lo que estábamos viendo era un espejismo provocado por la necesidad de neutralizar los éxitos del Barcelona. Se ha olvidado de que en el Real Madrid ganar es una obligación permanente y que él mismo llegó a la presidencia luego de que el presidente de entonces, Lorenzo Sanz, se creía intocable por haber alcanzado su segunda Copa de Europa. Los madridistas dejaron muy claro en aquella ocasión que ganar no es suficiente para otorgar su confianza a un presidente. ¿Lo ha olvidado el Sr. Pérez? Lo digo porque pienso que el verdadero Pérez, el de siempre, el que agacha la cabeza imitando a un caballero ante las vedettes del vestuario, ha vuelto. Pero hay algo nuevo, y muy importante, respecto a aquellos tiempos que creo que no ha advertido aún y que puede marcar la diferencia: la mayoría de los madridistas ya sabe que está desnudo. 

VISTO
[1005 veces]
COMENTARIOS [0]
No hay comentarios