[ LUCES DE CHAMARTÍN ]

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MARIANO CHAMBERLAIN

Según escribo, parece que Mariano quiere resistir como Negrín después de la moción de censura, probablemente con el mismo resultado final, el levantamiento de Casado. Coronel Segismundo Casado, digo, no pisaverdes Pablo Casado, uno de los máximos exponentes de esa generación de cachorros con mucho cerebro y más oratoria pero poca espina dorsal y menos valores que Mariano ha tenido a bien encumbrar en el PP para que le sirvan de corifeos y no de competencia. Precisamente por lo antedicho, me resulta difícil apuntar a quien podría ser el Coronel Casado de este PP post-poltrona azul, pero lo que no podrán ni el patriotismo ni los principios tarde o temprano lo podrá el miedo a perder las canonjías, si no ahora, después de las Autonómicas y Municipales del año que viene. En fin, no he venido a discutir futuribles, sino a ofrecerles mi particular epitafio político de D. Mariano Rajoy Brey.

No creo que Rajoy sea un cobarde, y muchísimo menos un traidor o un topo de Dios sabe qué conspiraciones izquierdo-masónicas. Estoy firmemente convencido de que Mariano Rajoy es honrado, trabajador, abnegado y un leal patriota, y sobre su inteligencia y dotes administrativas no tengo que remitirles a mis convicciones sino a los resultados, en concreto sus brillantes sesiones parlamentarias y el devenir económico de España en estos seis años, respectivamente. En definitiva, y más allá del módico de ambición y arrogancia inherente a alguien que se cree más capacitado que sus 47 millones de conciudadanos para gobernar España, no me cabe ni la más minúscula duda de que Mariano Rajoy es una buena persona y, más importante, un buen español.

No se trata de psicoanalizar a Mariano, fútil tarea por otra parte, siendo gallego, pero supongamos por un momento que realmente es un traidor movido puramente por su propio interés personal a costa de los intereses de España. ¿Quién quiere acabar su carrera política, y más importante, pasar a la Historia como el primer presidente de la Democracia en ser expulsado mediante moción de censura, o en haber sufrido la Declaración de Independencia de una región? 

Mariano hubiera podido cortar lo de Cataluña de raíz mucho antes de que se produjera el vergonzante desenlace, y si no lo hizo no fue por estulticia o cobardía, sino porque, acertada o equivocadamente, consideró que era importante preservar la normalidad hasta que fuera buenamente posible, y todavía más importante que los secesionistas llegaran hasta las últimas consecuencias para por fin disipar toda duda acerca de su naturaleza que pudiera quedar entre la gente. Sí, es cierto que el 1º de Octubre del 2017 pasará a los anales más negros de la Historia de España, pero si Rajoy hubiese disuelto el Parlamento catalán el 15 de Septiembre, ahora tendríamos una opinión internacional todavía más en contra, y unos españoles todavía no convencidos totalmente del peligro del secesionismo. Ciertamente, Rajoy no puede presumir de la paternidad de la ola de patriotismo que sacudió España, empezando por la propia Cataluña, el pasado Octubre, pero sin el 1º de Octubre que Rajoy consideró importante permitir aun a costa de muchas otras cosas aquella ola no hubiera pasado de unas manifestaciones de los de siempre, mientras el resto de España, con la izquierda a la cabeza, nos seguía mirando con sorna y acusándonos de catastrofistas. Es muy fácil criticar a Mariano ahora, pero, con una izquierda que brama “fascismo” cuando el ministro Wert pretende, ¡Tamaño atropello! que los críos puedan estudiar en español en España, ¿Es que había otra posibilidad de que la izquierda apoyase la suspensión de la Autonomía de Cataluña si no era previo un paso tan dramático y de unívoca interpretación posible como una Declaración de Independencia en las narices? Solo la Historia nos dirá si Rajoy acertó o no, pero me parece exagerado acusarle de traidor cuando se limitó a tomar las decisiones que honradamente le parecieron menos malas, porque no olvidemos que cuando un gobierno autonómico se declara en abierta rebeldía las soluciones “buenas” no existen.

Y con respecto a su moción de censura, en fin, les digo lo mismo. En este caso, estoy más convencido de que Rajoy ha metido la pata hasta el corvejón, pero, al igual que en el caso de Cataluña, Rajoy conocía las otras opciones a su disposición, como por ejemplo distanciarse de Bárcenas comprando su silencio con una combinación de fondos reservados y amenazas, para más referencia véase el éxito de taquilla de los noventa “Barrionuevo y Míster X”, pero no las quiso tomar porque consideró que no era lo mejor para España.

No, Damas y Caballeros, si realmente el único móvil de Mariano Rajoy fuera mantenerse en el poder a toda costa, el control del aparato del Estado, con sus jueces, policía, subvenciones y televisiones, ofrece mil resortes y un millón de argucias que le hubieran permitido acabar honrosamente su legislatura y completar el cursus honorum marcado por Chemari, esto es, dos legislaturas y a casita, a recomendar a sus sucesores hacer lo que él no hizo cuando tuvo la ocasión.

¿Es Mariano, entonces, un héroe de la Historia de España, uno de los mejores presidentes que nos hubieran podido tocar? Ni por asomo, ni por casualidad, ni de coña, tronco. Lo que vengo a defender aquí es, en suma, que Mariano ha sido un excelente Presidente del PP primero y del Gobierno después, pero en un tiempo equivocado.

Muchos dicen que la Historia de España cambió el 11 de Marzo del 2004, pero considero que el cambio fundamental se produjo el 12 de Marzo del 2000, con la mayoría absoluta de Aznar. Hasta entonces, la izquierda se había abstenido, aunque no del todo, que la cabra estalinista siempre tira al monte, de aplicar esas malas artes de agitprop y alcantarilla del Estado en las que es tan ducha, confiada en que España era clara e inevitablemente de izquierdas, y que breves intervalos como el de 1996-2000 eran incluso deseables, para mantener la apariencia democrática y de paso para que esos contables de la derecha llenen un poco las arcas, que algo tendremos que gastarnos en políticas de mucho progreso cuando volvamos a nuestro hábitat natural, La Moncloa.

Pero ese Doce de Marzo les entró el miedo, y no tanto porque Aznar renovase su mayoría relativa, que eso entraba más o menos en sus planes, sino porque aumentó, y mucho, sus votos. Al rojerío se le cayó el sombrajo psico-ideológico de veinte años en una noche, cuando se dio cuenta de que los españoles pueden ser sociológicamente izquierdosos, que creo que lo somos, pero que una cosa es eso, y otra que seamos completamente inmunes a la realidad y no sepamos reconocer y recompensar un gobierno eficaz y exitoso. La izquierda empezó a conjurar pesadillas de estables y pacíficos gobiernos de la derecha que durasen décadas, y ahí se olvidaron de su Dr. Jekyll socialdemócrata y despertó su Mr. Hyde leninista, hasta el día de hoy. Ahí empezaron sus “Nunca Mais”, sus “cordones sanitarios”, sus cercos a Génova 13 durante la Jornada de Reflexión en el 2004, sus destruir los trenes, y demás, para qué extendernos.

Rajoy hubiera sido un gran Presidente para el tiempo que Aznar creyó que vivíamos en 2004, esto es, una continuación de su labor desde 1996, para ser, digamos, un Del Bosque para el Luis Aragonés aznariano. El problema es que la izquierda española no era, nunca ha sido, la civilizada y democrática izquierda de la que disfrutan nuestros vecinos europeos, y que Aznar confundió un repliegue táctico, una toma de aliento, con un cambio fundamental en su naturaleza. Claro, me dirán algunos, a toro pasado todos somos muy listos, y supongo que algo de razón tendrán ustedes, pero el video del dóberman, el “Nunca Mais” y el “cordón sanitario” son todos de antes de la designación de Rajoy, y Chemari, si es que de verdad era el genio que se cree que es, debería haber visto que su sucesor tendría que lidiar con un PSOE rearmado y recuperado anímicamente del postfelipismo, mucho más peligroso y combativo que el de 1996-2004. Lo que necesitaban el PP y España para lidiar con el zapaterismo no era un administrador competente pero anodino como Rajoy, sino un peleador ideológico como, por ejemplo, la misma Esperanza Aguirre cuya cabeza el propio Aznar, no Rajoy, entregó a Pujol en bandeja de plata.

Vamos, que sigo exonerando a Mariano, ¿Verdad? No se preocupen, ahora empiezo con lo que le toca a él. Lo que le toca a él es que, si el 10 de Marzo del 2004 todavía podían existir algunas dudas sobre la calidad democrática y moral de nuestra izquierda, al 15 de Marzo, o como muchísimo al término de la primera legislatura de Zapatero, absolutamente nadie podía ya dudar de lo que realmente era nuestra izquierda, y aquí considero que está el origen del primer, y en realidad único error, que se le puede achacar a Mariano. Este error es, o no haber sabido apreciar la calidad moral de la gentuza que tenía enfrente, o si la apreciaba, haberse creído que nuestra izquierda se reconduciría hacia caminos verdaderamente democráticos si el PP se negaba a caer en esas bajezas, provocaciones y atropellos constantes que nos trajo el PRI-ista Zapatero. Yo más bien pienso que es la segunda, pero en realidad da igual, el resultado práctico es el mismo.

La Historia está llena de gobernantes que han pasado a la Historia si no como genios, sí al menos como competentes administradores, cuando su mayor mérito ha sido no tener que enfrentarse a situaciones inusuales, y también de otros que han sido inmortalizados como los grandes metepatas de la Humanidad cuando en realidad no eran ni más ni menos incompetentes que la media, simplemente porque tuvieron la mala suerte de tener que vivir en tiempos revueltos a los que no supieron hacer frente. ¿Fue Carlos IV, en realidad, mucho peor que Carlos III, o es más bien que, mientras que el uno disfrutó de la segura alianza francesa en nuestra frontera Norte, al otro le tocó lidiar con la Francia revolucionaria primero, y con Napoleón después? Hablando de, ¿Eran Luis XVI o Nicolás II más incompetentes que sus padres, o es que tuvieron la mala fortuna de tener que enfrentarse a Robespierre y Lenin?

Las épocas normales y pacíficas requieren un tipo de gobernante, más contable detallista que héroe, mientras que los grandes males, como dice el sabio refrán castellano, requieren grandes remedios, un carácter más épico que sepa adivinar las grandes tendencias y cabalgar sobre ellas, aunque se le pierdan los detalles. Estos dos tipos de cualidades suelen ser mutuamente excluyentes, que Dios nunca le da todo al mismo, y así, por ejemplo, Churchill, héroe durante la Guerra Mundial, fue un pésimo Primer Ministro en tiempo de paz, como así reconocieron los propios británicos. A un nivel menos dramático, Nixon, quien supo curar las profundas heridas que en su país había producido la Guerra de Vietnam y darle un vuelco a las relaciones internacionales con la apertura a China y los tratados SALT, se perdió en las minucias del politiqueo nacional. Más andando por casa, fíjense como Franco, conocedor de la naturaleza humana como pocos, relegó a casi todos sus ministros y generales de la Guerra a puestos subalternos después de ella, o como Suarez, artífice máximo de la única democracia verdadera que España ha conocido, tampoco supo hacer frente al día a día del gobierno hasta que saltó.

Esta ha sido, en mi opinión, la condena de Mariano Rajoy, nacido, educado y ascendido para continuar una labor de forma aseada y competente, pero en realidad enfrentado a una dizque socialdemocracia dispuesta a cualquier Atocha para conquistar el poder, a un islamo-chavismo cañí no menos artero y despiadado, a un secesionismo catalán mentiroso, traidor y violento, y a un, en fin, secesionismo vasco todavía más violento y mentiroso que el catalán pero más paciente, lo cual lo hará a la larga más peligroso, y si no, al tiempo, aquí lo dejo escrito.

Mariano Rajoy no está preparado, no tanto intelectualmente, que no es tonto, ni por falta de experiencia, sino más bien moralmente, para lidiar con embusteros y asesinos de este calibre, con Junqueras que abrazan sonrientes a Soraya días antes de proclamar la secesión de Cataluña, o con un PNV que firma unos presupuestos y la semana siguiente firma la muerte de quien se los concedió, o con un PSOE que se llena la boca con el “interés de España” pero la vende al mejor postor por pillar dieciocho meses de poltrona. 

¿Es un mártir, Mariano, entonces, víctima impotente de su circunstancia? No, o no del todo, por lo menos. Si su condena ha sido tener que vivir estos tiempos, su pecado ha sido no haberse querido dar cuenta de ello, y no haber sabido dejar paso a alguien que sí tuviera las cualidades necesarias para enfrentarse a tamaños enemigos, que no adversarios. Antes hablaba de Carlos IV o Nicolás II, pero no es exactamente comparable, en tanto en cuanto los reyes nacen convencidos de su responsabilidad nacional, dinástica y hasta divina, y ni se les pasa, o pasaba, por la cabeza abdicar aunque no estuvieran muy convencidos de su propia capacidad. Pero a Presidente del Gobierno no obligan a nadie a postularse, y Mariano tendrá que cargar siempre con la responsabilidad de, ni haber sabido emplear la dureza, y, por qué no, las malas artes, que ha empleado el izquierdo-separatismo para echarle del sillón azul, ni tampoco de apartarse para que alguien más de entre su partido lo hiciera.

El apellido que he elegido para el título no es baladí, porque Neville Chamberlain, al igual que Mariano, detentaba su cargo por elección propia y no por herencia, y, al igual que Mariano, tuvo ocasiones para darse cuenta del calibre de gentuza que tenía enfrente, pero se negó. Yo no le afeo La Conferencia de Munich a Chamberlain, a cualquiera nos pueden engañar, y en 1938 todavía no estaba del todo claro qué especie de mafiosos eran Hitler y Mussolini, lo que yo le echo en cara es que, una vez que Hitler invadió lo que quedaba de Checoslovaquia en Marzo de 1939 y quedó de manifiesto lo fiable que era su palabra, no dejara paso a un gobierno más enérgico, y tuviera que esperar a que lo echaran en Mayo de 1940. Los propios ingleses dicen que “fool me once, shame on you, fool me twice, shame on me”, y a Mariano le han chuleado ya tantas veces, y ha seguido intentando aplicar tantas veces normas de conducta que es evidente que le colocan en desventaja frente a los matones y embusteros antiespañoles, que ya me resulta imposible disculparle, y adscribir su nobleza y altura de miras a eso, nobleza y altura de miras.

“Creo que puedo ser un buen presidente”, nos has repetido en numerosas ocasiones, no sé si para convencernos a los españoles o para convencerte a ti mismo. Sí, podrías, Mariano, en un país normal, en países que pueden absorber errores y titubeos puntuales mientras la gestión global sea buena, pero Zapatero nos dejó una España al borde del abismo, y si del económico parece que vamos saliendo, del político probablemente no saldremos ya jamás. Esta España tambaleante no tiene el margen de maniobra para permitirse errar un solo juicio ni perder un solo día, esta España necesita en cada momento de la mejor y más valiente decisión posible, y eso solo está al alcance de unos pocos gigantes.

Nadie te va a crucificar por no haber sido uno de esos gigantes, pero el no haberte dado cuenta de ello, y haberle cerrado la oportunidad a otra persona de ser ese héroe que necesita España será tu pecado, tu condena, y, en definitiva, tu epitafio, Mariano.

COMENTARIOS [0]
[ retaso ] ha dicho:
05-06-2018

Ha sido un gran placer volver a leer un artículo de ALMP, no obstante lo cual difiero en su diagnóstico.

Veo a Rajoy como el garante del régimen del 78. Unos, algunos, decidieron que lo mejor para España era una dislocación en autonomías, que la razón de ser de la existencia de las cárceles era la reinserción, etc. También, decidieron que en España habría un partido hegemónico a la derecha (entonces AP, metamorfoseado luego, y por este orden, en CP y PP), y un partido hegemónico a la siniestra, el P$O€, que serviría de freno a los comunistas, al tiempo que la presencia de los comunistas serviría para reducir las expectativas electorales de los $ociatas. Lo único que a Rajoy le ha importado es mantener ese status quo.

Su labor ha sido la de machacar a Rosa Díez antaño, a Rivera hogaño, a VOX por supuestísimo, mientras extendía una mano salvadora a los $ociatas.

Expone el artículo que Rajoy no supo calibrar bien la calaña de la siniestra española, pero yo creo que no ha habido error de calibración porque, sencillamente, no ha habido calibración. A Rajoy da igual cómo sea la siniestra, la acepta de pé a pá, tanto si es 8 como si es 80. Lo que no acepta es la existencia de un partido de derechas, o, como él lo ve, "de extrema derecha". El sorajoyismo no ha combatido ideológicamente a la siniestra -prueba de que no le perturba- y sí a cualquiera que ose combatir ideológicamente a la siniestra -cualquiera que lo haga, pasa a ser considerado de "extrema derecha".

¿Es posible que un 11 de Marzo de 2004 asesinen a 200 españoles, monten una farsa para desviar la atención de los verdaderos culpables, que el 13 de Marzo de 2004 te cerquen -te, a tí mismo, en persona- en la sede de tu partido, y no te dés cuenta de la calaña de la siniestra española? Pero de Rajoy no se puede decir ni que se dé cuenta ni que no: sencillamente, no le interesa saber nada al respecto. Le da igual cómo sea la siniestra mientras haya una alternancia en el poder entre P$O€ y PP, como decidieron algunos en el 78.

Y cobarde y miserable, sí es. Pudo haber dimitido antes de la moción de censura, y hoy cabeza de chorlito Pedro no sería presidente de España. Pero eso suponía pasar por la humillación pública de dimitir porque te echaban. Lo ha hecho hoy, dimitiendo de la presidencia del PP, pero con esta diferencia: la dimisión ante los peperos es con aplausos y en coto privado. Por ahorrarse él un sonrojo, nos ha arrojado a nosotros a un gobierno de dementes; de dementes para arriba.

Pero todo con mesura... ¡ay la vanidad! En su no hacer nada, ha encontrado Rajoy la vena de su egolatría. Se ha creído un dios que observaba desde las alturas las reacciones desmedidas de unos pobres chiquillos mortales como nosotros. "Un día es para mí como 1000 años" habrá pensado "el Señor", a lo que sus secuaces claman "¡gestíon magistral de los tiempos! ¡Gestión magistral de los tiempos!". De psiquiátrico.

[ retaso ] ha dicho:
05-06-2018

(toca fútbol, por las premuras del momento?

Ha hecho un fútbol excelente con el equipo de una ciudad de 51.000 habitantes. Cogió a un Valencia que era carne de descenso y lo ha clasificado para la Champions. ¿Cómo es que nadie se acuerda de Marcelino a la hora de buscar entrenador para el Madrid?

[ wh ] ha dicho:
04-06-2018

Me ha parecido muy justa la rectificación de nickadams: nada de Chamberlain, todo de Pétain el colaboracionista. Sí, ALMP, porque Mariano ha dado su apoyo –camuflado, cobarde-, como bien ha apuntado bg_rules  y ha ratificado, en su más puro estilo,  Alekhine, a todo aquello que su miserable predecesor, ese que ahora tan abnegadamente colabora con un dictador de pacotilla como Maduro el guagüero.

Como no tengo nada relevante que agregar a esa larga lista de marranadas –perdón, quise decir marianadas- me voy a centrar en lo que más me preocupa: que haya entre nosotros –y cuando digo “nosotros”, me estoy refiriendo a gente que, indudablemente, nunca será de izquierda-, gente preparada e informada, que pueda, tras todo lo que hemos vivido y estamos viviendo, rendir pleitesía a un tipo que sólo ha pensado en sí mismo –justo como Sánchez- y no en España y los españoles.

¿Honrado, trabajador, abnegado y un leal patriota? ¿De verdad? ¿Trabajador el tipo que abandonó al Congreso para llorar sus penas en un restaurante? ¿Patriota el tipo que huyó de su puesto y no dio la cara como cualquier hijo de vecino decente sabe que siempre hay que hacer? ¿Eso es abnegación? ¿Leal quien ha dejado tirados a miles de catalanes que se sienten españoles? ¿El que ha humillado y ofendido a las familias de las víctimas del terrorismo liberando a los asesinos? ¿El que no ha defendido el derecho de los padres de educar a sus hijos en el idioma de la patria? ¿El que ha permitido que un golpista se fugue y denigre a España, con nuestro dinero, día tras día? ¿El que ha hecho como si nunca hubiese existido un 11 M? ¿De verdad te crees eso que has escrito de Mariano  o sólo se trata de una boutade, de un juego histórico de roles para reescribir la jodida historia que estamos viviendo? ¿Dónde os estáis guardando los principios aquellos que intentáis justificar la miserable trayectoria política de este tiparraco? ¿De verdad que os basta una fugaz mejora económica para perdonarle las flagrantes traiciones –no se me ocurre otra palabra más suave- a sus votantes? 

Si una parte considerable de los que una vez votaron al PP tienen tan buena opinión de este hombre –soy generoso en la calificación- estamos jodidos, porque esa tibieza, esa equidistancia, ese aparente equilibrio,  sólo puede indicar que hay pocas ganas de pelear por la imprescindible regeneración: para lo que se avecina necesitamos gallos de pelea, no pavos reales.

Y, aclaro, que todo lo anterior esta dicho desde el más sincero -aunque luego de leer la entrada, dolorido- afecto.

 

[ Alekhine ] ha dicho:
04-06-2018
Citando a bg_rules :: No. 4 :: 04-06-2018

Leo que Borrell va a ser ministro de Sánchez. Borrell, el mismo que se hizo protagonista, admonición incluida, desde el allá arriba  en aquella manifestación españolista masiva en Barcelona. Pues ahora este Borrell go...

Como no podria ser de otra manera, caro amico bg_rules, vuelvo a discrepar de tu comentario. Esta vez, seré muy breve: te has quedado muy, pero que muy corto.

[ bg_rules ] ha dicho:
04-06-2018

Leo que Borrell va a ser ministro de Sánchez. Borrell, el mismo que se hizo protagonista, admonición incluida, desde el allá arriba  en aquella manifestación españolista masiva en Barcelona. Pues ahora este Borrell gobierna gracias a los golpistas que entonces  "combatía". Siguiendo la misma línea determinista del artículod de ALMP, supongo que difícilmente se le puede responsabilizar de nada, ni a él, ni a Sánchez ni a Rajoy, que parece que tuvo la mala suerte de estar en el sitio equivocado en el momento equivocado.

Veamos algunas de las cosas que ha hecho este Rajoy -de Borrell y el otro, siendo socialistas, esperamos todo lo malo que habitualmente dan-. Veamos algunas de las cosas que ha hecho este honrado, trabajador, abnegado y leal patriota que preservaba la normalidad en Cataluña cuando los niños no podían (ni pueden) hablar español con libertad, cuando los comerciantes eran (y son) multados por utilizar el español, cuando los españolistas estaban (ahora menos) francamente acojonados…:

1.- Volvió de México con amnesia, porque nunca más mencionó el pequeño asunto de los trenes esos de Atocha. También es verdad que el asunto en sí no tenía ni tiene gran transcendencia. 

2.- En aquel maldito Congreso de Valencia, mandó al carajo a los conservadores y liberales que hubiese en su partido (a ver qué carajo podía quedar en un PP donde los liberales y conservadores  se esfumaban). Renegando de su ideología, Rajo se dio carta blanca para hacer lo que le diera la gana.

3.- Siguió la línea marcada por ZP en la cuestión del terrorismo, entre otras cosas soltando al cabrón Bolinaga, el reponsable de que Ortega estuviera no sé cuánto tiempo metido en un zulo peor que si fuera un perro. Nos mintió Mariano a todos diciendo que era por cuestión humanitaria porque le quedaban cuatro días de vida. Dos años largos anduvo dando por culo el canalla, Belcebú lo tenga a su lado. Globalmente, normalizó y recibió con naturalidad la presencia de los etarras en las instituciones. Se supone que el siguiente paso iba a ser entrar en coalición con ellos en algún ayuntamiento, aunque esto era poco probable porque los hijos de puta de la ETA odian a la derecha y a España y lo dicen alto y claro, al contrario que el viscoso multiforme, que ni odia ni ama, ni derecha ni izquierda, ni arriba ni abajo, ni carne ni pescado.

4.- Mantuvo todas las leyes de carácter ideológico, bien con toda desfachatez (ideología de género) bien de manera artera (ley del aborto, que, después de mantenido el engaño, obligó a Ruiz-Gallardón a dimitir como ministro).

5.- Se metió por el orto su LOMCE, ley acomplejada que, para colmo, fue desprovista de las cuatro chorradas que tenían alguna importancia, como por ejemplo la reválida, que castró para aplacar los gritos de la progresía, a la vez manteniéndola para engañar a sus votantes, pero despojándola de cualquier consecuencia real, aceptando que en multitud de centros hasta los profesores la boicotearan, que es donde estamos.

6.- Renunció a combatir la corrosiva ley de memoria histérica, aplicando, de nuevo, ese estilo tan viscoso que consiste en no atreverse a derogarla pero cortándole la financiación para poder agrarrarse a algo ante de sus votantes. Esta actitud, que define al personaje a la perfección, es, de todas las maneras de comportamiento, la más asquerosa por ser la menos noble: ni hago ni dejo de hacer, ni chicha ni limoná, ni subo ni bajo, y contento a todos... o eso creía él: tres millones de votos menos por la derecha y la cabeza cortada por la izquierda.

7.- Se pasó por el forro su promesa de modificación del reparto de Consejo General del Poder Judicial para despolitizar la justicia.

8.- Se comió una sentencia europea (Parrot) que podría haberse pasado por el forro, como hicieron en tantas ocasiones otros países con otras sentencias que NO ERAN VINCULANTES, consecuencia de lo cual, y para mantener la hoja de ruta de ZP, se puso en la calle a etarras y, de reboto, qué más da, a otros asesinos, violadores, pederastas y ni se sabe qué otra gentuza.

9.- Hecha la transformación ideológica en Valencia, se convirtió en el presidente que mayor presión fiscal haya ejercido sobre los ciudadanos, lo cual, hay que reconocerlo, está muy legitimado porque, en sentido contrario que C''s, con un chasquido de dedos dejóo de ser liberal para convertirse en lo que apetecía en cada caso, monstruo multiforme y vacío de principios.

10.- Consiguió un entramado mediático que para sí lo quisiera Maduro en su asqueroso régimen.

11.- Promulgó leyes LGTBI que son auténticas manifestaciones de totalitarismo profundo, y el que no las haya leído, que las lea o mejor se calle. Están al alcance de cualquiera.

12.- Se comió un golpe de estado para aplicar un 155 sin intervenir ni las fuerzas de seguridad,  ni los medios de comunicación, ni la educación, los tres pilares sobre los que se sustenta el golpismo. Remató la jugada humillando a nuestra policía y Guardia Civil, metiéndolos en condiciones vergonzosas en un barco, el barco de Piolín.

13.- Como buen tiburón de modos afables, destruyó con una sonrisa a todos sus compañeros de partido que le hacían sombra o le causaban incomodidad, implacable con los débiles (generalmente los propios) y cagón con los fuertes (siempre los de enfrente).

Y para qué seguir... Solamente por mantener la formas y no resultar ofensivo, me voy a abstener de sacar más adjetivos a pasear. Cada cual puede pensar lo que le plazca, pero retorcer la argumentación con fuegos artificiales para conseguir hacer redondo un cuadrado se hace francamente insoportable. Es realmente sorprendente que se pueda llegar a afirmar que un tipo que ha participado por acción u omisión en todo lo anteriormente mencionado (y muchas otras cosas más) es digo de ser calificado como un honrado, trabajador, abnegado y leal patriota, y una buena persona y un buen español.

Cosas veredes...

[ Counali ] ha dicho:
04-06-2018

Rajoy es un mercachifle, un comerciante de poca monta.

Solemos divagar en todos los aspectos de q si esto o si aquello. El problema del PP no es Mariano, nunca lo ha sido. El PP ha sufrido la deriva común a todos los partidos políticos europeos desde q la TV existe hasta los tiempos actuales: se han desarmado ideológicamente. No existen partidos ni de izquierdas ni de derechas, ni de centro, ni del norte, ni del sur. ¿ Porqué los independentistas aparentan solidez? Porque han generado una dialéctica y un corpus histórico, aun siendo todo ello mentira, falso e ilusorio, q arrastra a las multitudes. Está pasando en varios países con supuestas democracias consolidadas. El PP yerra, y así será siempre, por carecer de discurso y arrastre popular. Lo juega todo a la carta económica y esa ya está marcada por los jugadores tramposos q son los periodistas. 

Le ocurrirá también a Ciudadanos, porque es otro partido sin poso ideológico. Apuesta sus números a las cartas independentistas.

VOX asciende poco a poco. Porque dice la verdad. Tiene programa homogéneo, personalidad contrastada propia, convence con sus propuestas y no divaga en asuntos ni pequeños ni grandes.

La sociedad fluctúa entre la contradicción y entre la hipocresía, propia de los partidos de "izquierdas". Hay q ser honestos, honrados, claros en los mensajes, fuertes en defensa de las ideas conservadoras, cristianas, occidentales, españolas y.......... madridistas...

VOX es el futuro......!!!!

Un votante....!!!!!!!

Arriba España...!!! 

[ Avogadro ] ha dicho:
04-06-2018

Buena entrada, ALMP y un buen diagnóstico sobre la izquierda, traidor o poco enérgico, cobarde o excesivamente calculador, todo es opinable. La mejor definición la dio Federico Jiménez, Mari Complejines, Zapatero tenía a Tele5 y el Plus a su favor, y no dudó en crear la Secta. A Felipe le daba el Diario16, obligó a que se fuera PedroJ, le escocia Antena3 Radio, consecuencia el Antenicidio. Liaño intentó procesar a Polanco, Liaño al paro, pero para todos el que se fue al paro por el gobierno,  fue Garzón, que metió escuchas ilegales, por meterse con el PP. Pero venga mantener al grupo Prisa, en vez de dejar que se hunda, no sea que me tachen de fascista. Creo que del Complejines viene el resto, y ese miedo a hacer algo, sin darse cuenta que si haces o no haces te van a poner de vuelta todo el mundo.

[ NickAdams ] ha dicho:
04-06-2018

¿Mariano Chamberlain? Ni siquiera eso, ALMP, si hay que cambiarle el nombre para camuflarlo un poco creo que le encaja mucho mejor un apellido francés: Pétain.

Y, si quiero ser más directo, me quedo con el de Mariano Ascodoy.