[ EL MAMPOSTERO ]

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POCAS COSAS CAMBIAN...COMO NO SEA DE SIGNO

Queridos compatriotas: viendo los recientes sucesos fronterizos de Tijuana me resulta imposible no mencionar el chocante paralelismo, pero de signo contrario,  entre esto y lo que sucedió hace casi doscientos años entre México y Estados Unidos...

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[ wh ] ha dicho:
01-12-2018

"¿Dónde y cuándo no es así?", termina preguntando el afinado doncel. En casi todos los lados es así, pero con una diferencia, para mi, notable: hace doscientos años -y también hace menos, no olvidernos el eterno éxodo de cubanos hastiados del comunismo- las cosas ocurrían de forma -digámoslo así- más espontánea. Hoy esa misma marcha tijuanera o las que estamos sufriendo en Europa -y recordemos lo que ocurre en nuestras costas, en Ceuta, en Melilla- no nace de forma totalmente espontánea: están manipuladas, descaradamente, por las cabezas ese tan misterioso -o no- NOM. Hay diferencias muy claras cuando las salidas son producto de las necesidades de superviviencia y cuando son parte de un bien maquinado plan para alcanzar objetivos políticos supranacionales. Los cubanos no huyen con banderas; huyen con lo poco que puede sacar para no morirse de hambre en el trayecto hacia una nueva vida. Una bandera no se come; un cartel de propaganda, tampoco. Aunque alguna basura, que curiosamene respalda movimientos desestabilizadores como el de Tijuana, las utilizan  para sacudirse los mocos.

P.D. Una vez más con nickadams: gracias doncel por volver a traer a Paián a MqM.

[ NickAdams ] ha dicho:
30-11-2018

Ya hay algo más que agradecerle a doncel,  traer de vuelta a pailán.

Interesante comparación la del audio-blog. Tema complejo, de muchas aristas.

[ Pailán ] ha dicho:
30-11-2018

 

Bienvenido, Doncel, aun con retraso por mi parte.

Oiga, que me gusta este formato de audio post que nos descubre aquí nuestro amigo desde el quicio de la mampostería (sic). Sobre el contenido en sí, pues qué vamos a decir que no se haya dicho ya. No hace falta irse doscientos años atrás para descubrir súbitos (o no tanto) cambios de opinión, ahí tenemos al okupa de la Moncloa cambiando de idea en tiempo real, como las chancletas de ir a la playa. 

El tema de la inmigración tiene el diablo en las costuras. Nos podrá gustar más o menos, pero no podemos cerrar los ojos: nos hace falta mano de obra (olvidémonos del precio) que cubra aquellos trabajos que no quiere hacer el indígena, es decir, el autóctono, el local. Nosotros, en suma. Y aquí se abre un amplísimo debate donde la demagogia y el populismo, valga la redundancia, encuentra terreno abonado y dispuesto a la siembra. Motivo de jugosa entraduca.

Por otro lado, a ver qué hacemos con el Valencia mañana. Como no salgamos enchufados, nos cae un capazo.

Sigan, sigan