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LA ROJA, A LA BAJA

Algún cachondo ha escrito por ahí que el país empieza a mejorar tras la victoria del PP, poniendo como ejemplo a los chicos de la selección nacional, que vuelven a España tras intentarlo en el extranjero. Tiene guasa la cosa, porque ni los cuates de la selección llamada Roja (así, con mayúscula) son unos cerebros, siquiera con los pies, ni tampoco parece que vayan a ser seguidos por otros jóvenes que tuvieron que emigrar para trabajar, esos sí, lejos de casa. Y es que uno no puede sentir más que vergüenza por el deplorable ¿espectáculo? que han ofrecido tanto el grupo de amiguetes que ha viajado a Francia en viaje de fin de ciclo, como su mariachi de apoyo músico-vocal, travestido en eso que se suele conocer como prensa deportiva (dos palabras, dos mentiras). Y es ahora cuando viene el crujir y rechinar de dientes pensando en lo que pudo pasar y no pasó, como dice el pasmo de Linares, si Vicente del Bosque hubiera cogido el portante tras el mundial de Brasil.

Porque, no nos engañemos, cualquiera con un poco de autoestima o simple vergüenza torera habría dejado la poltrona tras el fracaso brasilero de 2014. Eso sí que fueron unas vacaciones espléndidamente pagadas. ¿Qué digo vacaciones pagadas? Un crucero de singles con jungla amazónica en vez de puertos caribeños y goleadas varias en vez de eso en lo ustedes están pensando, aunque hay que reconocer que de todo hubo en la viña del Señor. Ah, pero ganamos a Australia y, como dijo entonces Del Bosque, no vamos a tomar decisiones por el resultado de dos partidos. ¡Toma del frasco, Carrasco! 

Es en este contexto de amarrateguis y segurolos cuando la figura de Luis Aragonés adquiere la enorme estatura que algunos le negaron en vida. Tras el fracaso del Mundial 2006, donde, oh casualidad, también fuimos eliminados en octavos de final y también por otra selección de fuste (Francia) que quedó finalista, Luis apostó por continuar dos improrrogables años más manteniendo el mismo esquema, pero, no nos olvidemos, laminándose previamente a la vaca sagrada Raúl González Blanco. Uno nunca sabrá si fue por la defenestración de Raúl, por la conjunción astral, por fas o por nefas, pero el caso es que en 2008 jugamos un fútbol sencillo, rápido y preciso y ganamos la Eurocopa a la mismísima Alemania, tras arrollar a Rusia en semifinales, en el mejor partido de la selección que este humilde blogger jamás viera. Y en estas estábamos, en la cresta de la ola, en el top of the world, en la alfombra roja cuando llega el de Hortaleza y dice que se va, que dijo que sólo dos años más y que su palabra tiene un valor. ¡Ole tus cojones!

Fíjese, amable y desocupado lector, si la labor de Luis tuvo impacto en la cultura futbolística española y en el propio desempeño de la selección, que el ser humano pegado a un bigote que (todavía) ocupa su puesto ganó un Mundial y otra Eurocopa sin hacer absolutamente nada, tan solo dejándose llevar. Pero, claro, cuando un coche se hace viejo, hay que cambiarlo y el coche que hoy conduce el de Salamanca parece uno de esos elegantes Buick Super Riviera que surcan las avenidas de La Habana. Los Silva, Iniesta, Ramos, Cesc, Casillas et al que ganaron aquella Eurocopa en Viena tienen hoy ocho años más. Su juego y el de los que les rodean es predecible y la condición física, mejorable, por decirlo de manera suave. Reconozcamos de una vez que la frescura de aquellos años desapareció por dos razones principales: la edad y la deplorable dirección de un técnico mediocre que siempre ha dispuesto de unos recursos tan excelentes como inmerecidos. A las pruebas de su inolvidable paseo (sic) por Estambul me remito.

Del Bosque forma parte de esos entrenadores bizcochables que ha tenido el Real Madrid cuando de calmar las ansias de un vestuario cabreado se trataba y que ya analizamos aquí ("Cuándo se jodió el Perú-I). No parece que aprendiera nada positivo de su etapa calentando el banquillo de Chamartín, porque a su adocenamiento profesional se añadió un rampante sectarismo antimadridista causado por el estupor de verse sustituido por un portugués no menos bizcochable (algo harto difícil), si bien más glamuroso (esto sí que es fácil) y que era segundo entrenador del Manchester United. Cuando fue contratado como sustituto de Luis (me resisto a considerar seleccionador nacional al marqués), se dio cuenta de que había que tener contento al sector culé más hooligan del rebaño para seguir ganando partidos y no dudó en aplicar su sobrevenido antimadridismo para tan rastrero propósito. La más que honrosa salida de Arbeloa de las convocatorias, cuyo proceso no por sabido es menos justificable, contrasta con la manga ancha con otros jugadores, casualmente todos azulgranas, en desmanes, declaraciones, actitudes y chulerías del más variado pelaje. Y eso sin incluir aspectos políticos, que haberlos, haylos. Esta falta de liderazgo integrador no sólo del equipo, sino en el sentir de los seguidores más o menos partidarios de la España futbolera es lo que ha llevado a la indiferencia de la afición, cuando no al simple y llano rechazo.

No podemos dejar de señalar la cuota parte de responsabilidad de la prensa deportiva en este estado de cosas. Victorias rutinarias ante potencias tales como Luxemburgo, Macedonia o Bielorrusia eran reflejadas con una épica propia del Cantar del Mío Cid. Ya en Francia, el gol de Piqué y el triunfo ante Turquía fueron pintados de la misma manera y a las portadas del Marca me remito. Y, claro, el tortazo ante un equipo preparado, trabajado y motivado por un tipo que sabe lo que tiene entre manos abrió los ojos a casi todos. Digo “casi” porque en MqM los teníamos bien abiertos y avisábamos del tsunami desde que nos volvimos de Brasil con el rabo entre las piernas y el bigotudo manteniendo su puesto de trabajo (o así).

En conclusión, y como continuación al reciente artículo de wh en estas páginas, la roja (con minúscula) cotiza a la baja en prestigio internacional, poder futbolístico, intimidación al rival, reconocimiento especializado y seguimiento de la afición. Urge agitar el saco de los ratones para recuperar la ilusión de un equipo que maravilló al mundo y que fue ejemplo de excelencia en táctica, técnica y ambición. No obstante, los nombres que suenan para sustituir al del bigote (¿Jémez? ¿Marcelino? ¿Míchel? ¿En serio? ¿Y, ya puestos, por qué no Mendilíbar?) me hacen esperar lo peor y obligan a identificar a un equipo nacional que enganche para disfrutar del fútbol siguiendo a alguien. Algo como Islandia, que ha llegado a cuartos de final con un entrenador que es dentista.

Tan sólo es un ejemplo, claro.

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COMENTARIOS [0]
[ pezuco ] ha dicho:
04-07-2016

 

¿A la baja?, si la Coja cotizase en bolsa sus acciones cotizarian al nivel del Bolivar venezolano.Simplemente se les ha hundido el chiringuito con todo el equipo dentro.

Se demuestra que el mundial brasileño no fue un accidente, que la cosa va de mal en peor y se necesita una renovación a fondo, empezando por el seleccionador, siguiendo por las vacas sagradas y terminando con todo lo que huela a Coja.

Y creo que lo peor de todo es que al aficionado de a pie no le importa el tema, no se siente identificado con esa cosa llamada Roja-coja y se la trae floja y pendulona lo que pueda ocurrirle a ese engendro de equipo. Somos muchos los que necesitamos una selección ESPAÑOLA, poder llamar España al equipo que nos represente y estamos hartos de esta basura progre.

 

P.D. Y más importante que la bochornosa dimisión del marqués sería la de su jefe Villarito. Pero no caerá esa breva, buen negocio es el fútbol como fuente de corrupción.

 

[ Galego49 ] ha dicho:
03-07-2016

Lo que no se le puede negar al Marqués del Nabo, es que su hasta hace poco "jardin florido", lleva implícito una especie de maldición, pues si os fijais en los últimos partidos de la Coja, Croacia nos da un baño con los suplentes y en el siguiente partido y con todos los titulates, billete para casa. Italia, más de los mismo incluido el baño de rigor y llega a la siguiente eliminatoria y pasa a la prórroga gracias a la generosidad de Boaten, y para casa en la tanda de penaltis peor de toda la historia del fútbol. Así que acordaros de la maldición del "Marqués del Nabo"

[ Galego49 ] ha dicho:
01-07-2016

Excelente analisis que hace Pailán de la tan comentada Coja y esperemos que a partir de ahora vuelva a ser la "Selección Española" y que el próximo seleccionador haga una limpia y desinfección de ese vestuario y que al final vayan los mejores, cosa que hace muchos años que no ocurre.

[ NickAdams ] ha dicho:
01-07-2016

Buena entrada, Pailán. La roja se fundió en Francia y ahora empieza a ver un espectáculo nuevo: ver como Caparrós gestiona la envenenada herencia de Vincentín el Rencoroso.

Si yo estuviera en lugar de Caparrós la limpia sería grande: Casillas, Pedito, Ramos, Piqué, Iniesta y Fábregas, y comenzaba limpio el nuevo curso en septiembre. El tema todavía dará para mucho.

[ wh ] ha dicho:
01-07-2016

Comienzo diciendo que me apunto, una vez más,  a lo que pide Mundo sobre la retirada de la insignia concedida a este personaje que no la merece.

Y poco más que añadir a los repasos de Pailán y Mundo,excepto que parece que el sustirudo de Mr. Rencor va a ser Caparrós respecto al cual soy neutro. Lo que de verdad me hubiese gustado, por el juego que iban a dar todos es que el Multipresidente Villar hubiese optado por Benítez. Otra vez será.

[ bg_rules ] ha dicho:
01-07-2016

Da un poco de miedo comentar hoy este artículo tan redondo. Yo no le veo resquicio por el que entrar ni nada con lo que complementar, siendo el repaso tan completo que tratar de añadir algo nuevo caería en lo reiterativo con total seguridad. Si además me preceden comentarios tan perfilados como el de mundo, definitivamente mejor callarse. Casi que me concentro en asimilar el patatazo al topo y tratar de pergeñar algo al respecto.

[ Mundo ] ha dicho:
01-07-2016

La casualidad puede hacer que te pase lo mejor ó lo peor, el Marqués del Nabo y el Topo, han tenido vientos casuales muy favorables en momentos importantes de sus vidas, que entre mentiras ,conspiraciones y conspiraciones los han llevado al Olimpo deportivo .

Luis Aragones (+) tenia en mente dimitir después de haber perdido en el mundial 2006 el partido contra Francia, fueron hechos puntuales ocurridos de madrugada en el hotel de concentración del Equipo Nacional los que hicieron que cambiara de opinión, Armando Ufarte fué uno de los impulsores de la continuidad ante la chulería mostrada por un jugador de la Selección en compañía de otros a esas horas, que se suponia que debían estar en la habitación, Genaro Borrás (+) fué el pacificador para que la cosa no llegara a más parando el asunto.

Consecuencias de aquel rifirrafe,  jamás volvieron a la Selección ni Raul, ni Salgado ni Cañizares y un cuarto jugador (cuyo nombre prefiero omitir).... los hechos, por respeto a las personas que ya no están entre nosotros no los explicaré, lo único que está meridianamente claro es que desde entonces la Selección Nacional sin lastres, comenzó a ganar y a ser respetada.

Luego la persecución a que vió sometido todo el cuerpo técnico y especiálmente Luís como cabeza visible del mismo, por la no convocación de uno de esos jugadores sobre todo, Raul, determinó que lo mejor era marcharse rechazando una renovación más que merecida y que tuvo encima de la mesa,

La casualidad hizo que tomara el mando este inutil deportivamente hablando, más conocido entre nos, los madridistas, como el Marqués del Nabo, previo "juramento chaquetero" y mordisco público de la mano que le hizo ser todo lo que es , el Real Madrid ... su antimadridismo es manifiesto y palpable, motivo por el cual se le puede aplicar el viejo refrán español:

NO ES DE BIEN NACIDOS EL NO SER AGRADECIDOS (a los que te hacen bien)

¿ Para cuando una propuesta asamblearia de retirada de la medalla a este sinvergüenza ? el madridismo es soberano y debe manifestarse públicamente sin complejos y por derecho en este asunto, si Roma no pagaba a traidores, el Real Madrid tampoco . 

Después de todo siempre hemos estado solos y luchando contra la envidia y el odio de todos.